El consumo de aceite de oliva durante la infancia

La nutrición en la infancia y adolescencia constituye una de las tareas primordiales de los pediatras. Son ellos quienes deben establecer las técnicas de nutrición y alimentación más apropiadas para contribuir a mejorar la calidad de vida del niño y del adolescente.

Los nuevos estilos de vida de la sociedad son preocupantes. Por este motivo, el Comité de Nutrición de la AEP (Asociación Española de Pediatría), elaboró un manual para ayudar a resolver las dudas en la práctica clínica cotidiana de los pediatras y también de otros profesionales de la salud preocupados e interesados por estas cuestiones.

Uno de los aspectos fundamentales sobre los que incide este manual es la necesidad de mantener los hábitos alimenticios propios de la dieta mediterránea, en la que el aceite de oliva juega un papel fundamental. Estas son las cantidades recomendadas según la etapa de crecimiento:

Período de transición a partir de los 6 meses

Al introducir hortalizas y verduras en la dieta del bebé es recomendable comenzar con patata y zanahoria, añadiendo una cucharada de aceite de oliva al puré, lo que mejora su palatabilidad.

Alimentación de los 2 a los 6 años

La AEP recomienda usar aceite de oliva virgen extra como grasa principal.

Alimentación del niño escolar

Debe ser prioritario el consumo de aceite de oliva virgen ya que, además de poseer alrededor del 80% de la grasa como ácido oleico, contiene todos los componentes bioactivos. Además, el aceite de oliva es el que mejor se conserva y el que menos penetra en el alimento cuando se realiza la fritura.

Alimentación en la adolescencia

Se recomienda emplear aceite de oliva como grasa añadida para la preparación y condimentación de los alimentos, especialmente aceite de oliva virgen, con una media de entre 3 y 6 raciones al día de tomas de 10 ml. cada una (1 cucharada sopera).

Fuente: Asociación Española de Pediatría

Publicado: junio 2010

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